Carta de Javier Amazaga

Javier Amezaga

Presidente

 

El libro que tienes en tus manos está dedicado a desgranar la Memoria Corporativa de Vegalsa-Eroski en el año 2019. Sin embargo, y sin ninguna duda, la primera mención debe dedicarse al año 2020: un año icónico desde el comienzo de este milenio, destinado a ver cumplidos objetivos trascendentes para la humanidad, y que han copado las agendas internacionales.

Pero 2020 será un año siempre recordado por un motivo inesperado, un acontecimiento inédito, inimaginable, que ha condicionado -y sigue haciéndolo- las costumbres, los negocios, las economías, la sociedad… nos ha condicionado a cada persona, a TODO. Así es, la pandemia provocada por un nuevo coronavirus que produce la enfermedad COVID-19 es el suceso más transformador que quizá nunca hayamos vivido.

Vegalsa-Eroski ha sido, por supuesto, igualmente impactada en todos los frentes. Pero lo ha asumido siendo fiel a los dos objetivos que este hecho global nos tenía reservados: cuidar de la salud de trabajadores y clientes, y abastecer a la población de alimentos y otros bienes de consumo básico en momentos de enorme incertidumbre. Lo hemos hecho con el orgullo y la valentía necesarios para sobreponernos a esta pandemia. Y seguiremos alertas para continuar haciéndolo mientras la amenaza persista.

De ahora en adelante, en esta Memoria Corporativa no habrá más coronavirus, sino el relato igualmente orgulloso y valiente de los principales logros y planes desarrollados en Vegalsa-Eroski durante 2019, que nos han permitido seguir siendo una de las empresas referentes de Galicia y de todo el noroeste español.

2019 comenzó con un hecho histórico en el devenir de nuestra empresa, el fallecimiento de D. Ventura González Prieto, Fundador, Presidente Honorífico e inspirador de este proyecto. Un hecho luctuoso que hemos querido transformar en renovada energía para seguir siendo una empresa que dedica sus mejores capacidades a servir a 200.000 clientes cada día en su red de tiendas, reforzando las economías y proveedores locales y, muy especialmente, siendo la casa
común de más de 6.000 familias que hacen día a día nuestro proyecto. A todos ellos quiero dedicar mi agradecimiento y reconocimiento, siempre.

Y quiero cerrar este mensaje, agradeciendo su apoyo y refuerzo a las instituciones, para las que siempre queremos ser un buen vecino y un buen contribuyente.


Con mis mejores deseos, un fuerte abrazo.